Cromagnon, espejo de nuestra realidad
Cromagnon fue una tragedia que es la consecuencia de muchas otras que permanecen ocultas o impunes. Lo sucedido el 30 de diciembre de 2004 fue el resultado de una sociedad que estaba y está dispuesta a vivir miles de Cromagnones a diario. Esto sumado a la falta de memoria que tenemos como pueblo nos hace una sociedad con tendencia “suicida” y hacen posible que una tragedia semejante pueda volver a ocurrir. Para comenzar, ¿quién es entonces el verdadero responsable de lo ocurrido en aquel recital? Es decir, se puede decir que los integrantes de Callejeros fueron inconscientes o irresponsables, pero no se puede decir que son asesinos porque no planearon que pasara la tragedia, porque, inclusive, se jugaron la vida en el escenario tratando de salvar a algunos jóvenes que estaban atrapados. Lo mismo se puede decir entonces de Omar Chabán. Manuel Quieto cantante de La Mancha de Rolando. habla de él: “Me parece un chabón que hace mucho por el rock. Le tocó perder en este caso. No es el único culpable.” También agrega sobre el empresario: “Es un grande, un grande, un tipo que ha hecho mucho por el rock, una buena persona. Quizás cometió algunos errores pero no hay que demonizarlo porque no es ningún asesino, quizás tiene responsabilidad, pero Omar Chabán es un grande”. Vale mucho la opinión de León Gieco, un artista que fue muy criticado por el apoyo que les brindó a los integrantes de Callejeros y a su vez es un cantante que en toda su historia artística ha mostrado un gran compromiso social. Él dice que Cromagon fue el resultado de una tragedia que es la consecuencia de un montón de tragedias, como la pérdida de valores y de la educación, y al persistir esas causas pueden haber otros hechos más trágicos en el futuro. La pérdida de valores y de educación a la que Gieco hace referencia se da por un largo proceso en un país que favorece a los sectores de poder que buscan controlar con mayor facilidad al pueblo. No es casualidad que uno de los sectores laborales en los que hay más paros sea el de la educación. Skay Beilinson, guitarrista de Los Redondos dio una gran pintura del por qué ocurrió la tragedia y explica cómo lo ocurrido fue consecuencia de una sociedad que tiende a la autodestrucción: “Vivimos en un mundo en el que reinan la ignorancia, la irresponsabilidad, la prepotencia y la violencia... Ante una catástrofe no hay un culpable, ni dos, ni tres. La situación , las costumbres, lo que se venía practicando como fiesta... Posiblemente tenga que ver con la falta de oportunidades y de sentido que perjudica la vida de algunas personas. Entonces, esa especie de frenesí de prender una bengala saca del letargo por un momento, en el que pasa algo. Sos protagonista”. Si uno se detuviera a mirar a su lado y a sí mismo descubrirá que todos somos responsables de vivir en una sociedad que posibilita que ocurran hechos trágicos en cada esquina. Es tal la pérdida de valores y de la educación que presentamos como sociedad que resalta la necesidad de buscar soluciones fáciles sin pensar en lo que se está pidiendo. El caso más claro es lo que pasó con Blumberg, que no pedía justicia sino venganza. Lo malo es que nos arrastramos tras los pensamientos de un hombre que había perdido a su hijo, y como sociedad no podemos dejarnos llevar por esos sentimientos, porque de esa forma aceptamos como coherente “apedrear” a la Señora de Carlotto . En las canchas los barrabravas entran gratis y hacen lo que desean con la ayuda de los presidentes de los clubes. Se inundó la ciudad de Santa Fe y el gobernador de la provincia, Carlos Reutemann, uno de los principales culpables, no solo está libre sino que hay calcomanías que lo postulan para presidente en el 2007 Otro hecho que nos marca como sociedad “suicida” es que el presidente de uno de los gobiernos más corruptos de nuestro país como fue Carlos Menem ganó las elecciones presidenciales de 2003. Aquel gobierno suyo en la década del ´90 permitió que murieran miles de chicos de por el hambre y el frío, la policía mató a más de tres mil pibes con el gatillo fácil, se cayeron los aviones de Lapa y de Austral, se decretaron la ley de obediencia debida y la ley de punto final. Otro gran referente del rock nacional, posiblemente el mayor icono de esta música, es el Indio Solari, que sintetiza en algunos ejemplos como lo que sucedió en Cromagnon es previsible en un país con la conciencia social como la que tenemos: “Todo el país está dentro de los parámetros de seguridad de Cromañón... Son parámetros de Tercer Mundo. Es todo así... El Dodge 1500 que va por la autopista con la rueda floja... Se le sale y nos matamos cinco. El verdulerito que va con su chata a buscar verdura al Mercado... Es esa chata, no puede tener una segura. Porque no puede laburar, no le da el filo”. Siguiendo con esta visión del Indio podemos nombrar muchos más ejemplos de nuestra sociedad “suicida”.Solo basta con mirar un poco a nuestro alrededor. Las calles todas sucias por nuestra facilidad para contaminarnos, los autos en doble fila esperando a los chicos salir del colegio, los ciclistas y motociclistas cruzando con las barreras bajas o semáforos en rojo y pasando contramano, puertas que caen sobre niñas, autos que aceleran cuando el semáforo pasa al amarillo, colectivos donde las personas viajan a presión. Es decir que ni siquiera nos autodestruimos como personas sino que con nuestras acciones tendemos a destruir al vecino. Andrés Ciro Martínez, cantante de Los Piojos, fue junto con León Gieco quien convenció a Callejeros de no realizar el recital a beneficio en el estadio de Velez Sarfield como estaban planeando. Hace un perfecto resumen de como Cromagnon es el reflejo de nuestra sociedad: “Nosotros como sociedad aprendimos, lamentablemente, a un precio altísimo. Para mi es cuestión, primero, de la sociedad: somos negligentes. Miles de personas mueren por año en accidentes de tránsito. Si vos manejas a 120 donde tenés que ir a 60 y te pegás el palo o matás a alguien, tenés responsabilidad de ir a 120. Las responsabilidades de lo que pasó en Cromagnon las determinará la justicia. Cromagnon es algo de la sociedad, algo que tiene que ver con el rock... No hay una política hacia la música, por lo menos, hacia el rock... Es una cadena: todo va favoreciendo a que ocurra la tragedia... Somos cómodos como sociedad. Básicamente, creo que todo tiene que ver con la comodidad, el “lo atamo con alambre” y el acostumbramiento a las cosas”. La sociedad argentina no va a ser sentenciada por la Justica como la culpable de lo sucedido en República Cromagnon el 30 de diciembre de 2004 pero si hay que plantearse una autocrítica importante porque todos como sociedad somos responsable de vivir al límite, entre la vida y la muerte. No solo prender una bengala o cerrar una puerta es malo, hay un montón de circunstancias que empujan a eso y nos tenemos que replantear las cosas para que no volvamos a tentar a la suerte.

Florencia dijo
Impecable.
20 Junio 2009 | 12:34 AM